Hospital Provincial de Castellón

Programa pionero

  • El programa de rehabilitación cardiovascular incorpora la terapia psicológica

    lunes 8 de noviembre de 2010

    El Programa de Prevención y Rehabilitación Cardiovascular puesto en marcha por el Consorcio Hospitalario Provincial de Castellón dirigido a las personas que han sufrido un infarto de miocardio incorpora la terapia psicológica con el fin de que los pacientes venzan el temor a una recaída y se incorporen a su vida laboral y social con normalidad siguiendo unos hábitos de vida saludables.
    Un total de 110 personas han participado en este programa, pionero en la provincia de Castellón, que comienza en el primer mes del post-infarto y dura entre ocho y diez semanas, explicó el cardiólogo Lorenzo Fácila, al tiempo que manifestó que el objetivo es  "formar, informar y tratar a los pacientes".
    La novedad del programa consiste en que el paciente es tratado por un equipo multidisciplinar integrado por cardiólogos, médicos de rehabilitación, fisioterapeutas y dietistas del hospital.
    Asimismo, los pacientes son atendidos por una psicóloga del centro con la finalidad de que se adapten a los cambios que comporta haber sufrido un infarto a nivel personal, familiar, social y laboral.
    El apoyo psicológico se realiza en grupo, donde los pacientes comparten sus experiencias y aprenden a afrontar una nueva etapa de su vida. En estas terapias se abordan diferentes aspectos como los hábitos saludables, el manejo del estrés, el miedo a la recaída, las repercusiones familiares y la reinserción laboral.
    “Algunos pacientes se ven obligados a cambiar el ritmo de vida tras sufrir el infarto. Esto no es algo fácil y les provoca malestar emocional. En el grupo se identifican con los compañeros y se adaptan mejor a llevar una vida más relajada”, explicó la psicóloga María José Gallego, quien puntualizó que su misión consiste en tratar de que cambien de actitud para que adapten a nueva situación.
    “Además del tratamiento farmacológico, el paciente aprende a llevar una dieta adecuada, a controlar su ansiedad ante el temor de padecer un nuevo infarto y se le conciencia de la importancia del ejercicio físico para minimizar el impacto de su patología”, precisó la psicóloga.
    El paciente acude al gimnasio del hospital, donde los fisioterapeutas les instruyen y supervisan en la realización y ejecución de los ejercicios con el fin de que puedan  realizarlos de forma mantenida posteriormente en su domicilio.
    Se trata de ejercicios aeróbicos, de flexibilización articular y potenciación muscular con el objetivo de mejorar los aspectos en la percepción de la salud que afecta a estos pacientes. Asimismo, los especialistas imparten durante el programa charlas informativas sobre hábitos de vida saludables, promoción y prevención de la salud
    "Con este seguimiento disminuye el número de hospitalizaciones y se logra que el paciente tenga una mayor calidad de vida, puesto que lo que pretendemos es facilitar su reinserción a la vida laboral y social", añadió el doctor Fácila.
    De hecho, del seguimiento del programa se desprende que la mayor parte de los pacientes hacen ejercicio por su cuenta una vez que han dejado de acudir al hospital, por lo que han experimentado una mejoría de los factores de riesgo (colesterol, presión arterial, sobrepeso, abstinencia de tabaco) que se mantiene  seis meses después de participar en el programa.
    “Así, podemos decir que la parte educativa del programa ha hecho cambiar los hábitos del paciente al menos a medio plazo”, destacó el especialista.