La iniciativa pretende intervenir en las fases agudas y prevenir recaídas
lunes 19 de mayo de 2008
El área de Salud Mental del Consorcio Hospitalario Provincial de Castellón ha iniciado un programa de trastornos afectivos severos dirigido a pacientes de trastorno bipolar y depresiones mayores ante la alta prevalencia de estas patologías y el sufrimiento que ocasionan en los pacientes y familiares.
El programa, denominado “Protas”, ha sido presentado en las III Jornadas de Trastorno Bipolar, donde los expertos han puesto de manifiesto que la prevalencia de esta enfermedad es del 1 por ciento y han explicado que consiste en un trastorno del estado del ánimo del paciente que pasa de períodos de depresión repetitivos a temporadas de gran euforia.
El Protas, según explicó su coordinador, el doctor Rafael Mora, comprende un paquete de programas que tienen como finalidad la intervención en la fase aguda de la enfermedad y la prevención de recaídas, sobre todo en pacientes diagnosticados que no responden al tratamiento ambulatorio convencional o carecen de conciencia de enfermedad.
Los objetivos asistenciales del programa son la disminución de la frecuencia, intensidad y duración de los episodios agudos, la reducción del sufrimiento al que se ven sometidos pacientes y familiares, la minimización de las complicaciones psicosociales de los afectados y la reducción de los ingresos hospitalarios.
El programa incluye la terapia psicoeducativa para pacientes ingresados, con la que se pretende proporcionar información precisa acerca de la enfermedad mental, favorecer la adherencia al tratamiento, prevenir recaídas y reingresos, así como fomentar un mayor conocimiento del trastorno bipolar, según explicó la psicóloga Begoña Rubio.
Para ello, se realizan terapias de grupo que facilitan el apoyo de los pacientes entre ellos, disminuye el estigma de la enfermedad mental y facilita la conciencia de enfermedad.
A partir del próximo mes de octubre, se pondrá en marcha la terapia psicoeducativa dirigida a pacientes que son tratados en régimen ambulatorio y a sus familiares. La psiquiatra Estefanía Pérez destacó la importancia de la psicoeducación, puesto que ayuda al paciente a sentirse más comprendido con respecto a lo que le sucede, minimiza su culpa y aumenta su responsabilidad.
La psicoeducación ayuda al paciente a tener conocimiento de su enfermedad, por lo que el tratamiento le proporciona seguridad y confianza. “Todo ello -añadió Pérez- repercute en una mayor estabilidad anímica y mejora el pronóstico del curso posterior de la enfermedad”.