El 90 por ciento de los casos se curan si se detectan de forma precoz
lunes 19 de octubre de 2009
Los especialistas detectan cada año en la provincia de Castellón unos 300 nuevos casos de cáncer de mama, el más común en la mujer, según los datos del Instituto de Oncología del Consorcio Hospitalario Provincial de Castellón.
Con motivo del Día Mundial del Cáncer de Mama que se celebra hoy, los facultativos han destacado la importancia de la detección precoz. En este sentido, el jefe del Servicio de Radiodiagnóstico del Hospital Provincial, Miguel Angel Santamaría, explicó que el 80 por ciento de los casos tiene cura y si se detecta de forma precoz el porcentaje aumenta hasta el 90 por ciento.
“Estos datos son excelentes si se comparan con los de hace apenas una década”, señaló el doctor, para quien “sin lugar a dudas el diagnóstico precoz y la actividad investigadora y tecnológica son muy importantes para mejorar la supervivencia y calidad de vida”.
El médico aseguró que la realización de mamografías y ecografías son el mejor método y el más eficaz en la lucha contra este tipo de cáncer. Por ello, los expertos recomiendan a las mujeres que a partir de los 40 años se sometan a una mamografía anual y en el caso de que existan antecedentes en parientes de primer grado es aconsejable adelantar las exploraciones a los 35 años.
La Unidad de Patología Mamaria del Provincial realiza anualmente unas 4.500 exploraciones anuales entre controles postoperatorios y revisiones anuales. El 90 por ciento de la patología mamaria es benigna, indicó Santamaría,
En el Consorcio Hospitalario Provincial de Castellón funciona, además, un comité de patología mamaria integrado por radiólogos, cirujanos, oncólogos, anatomopatólogos, radioterapeutas, rehabilitadores y especialistas en Medicina Nuclear que se reúnen semanalmente para analizar aquellos casos que precisan una atención multidisciplinar.
Tratamientos conservadores
El Instituto Oncológico ha impulsado en los últimos años tratamientos conservadores de cáncer de mama con la aplicación de técnicas como el ganglio centinela, la radioterapia intraoperatoria, la neoadyuvancia o la técnica de rol.
Con la finalidad de potenciar la cirugía conservadora, los especialistas del Consorcio desarrollan la técnica de biopsia selectiva del ganglio centinela que permite predecir la existencia o no de afectación en el resto de ganglios axilares.
En los casos en que el estudio de dicho ganglio resulte negativo y la paciente presente un tumor maligno inferior a los dos centímetros se evita la realización de la linfadenectomía axilar radical.
La neoadyuvancia es otra de las modalidades de tratamiento y consiste en el suministro de la quimioterapia antes de la intervención quirúrgica, con lo que se consigue reducir el tamaño del tumor y, por tanto, realizar una cirugía conservadora.
La técnica de rol es otra de las propuestas de la Unidad de Patología Mamaria y puede ser utilizada por los cirujanos para localizar lesiones no palpables.
Por otra parte, la aplicación de la radioterapia intraoperatoria permite tratar un tumor de mama localizado en el mismo acto quirúrgico de la resección, con lo que pueden llegar a reducirse e incluso evitarse las radiaciones externas, con lo que disminuyen los efectos secundarios de la radioterapia.
Con el impulso que la detección precoz del cáncer de mama ha experimentado en los últimos años, los expertos estiman que todas estas propuestas de cirugía conservadora pueden aplicarse hasta el 45 por ciento de las pacientes.
Para aquellos casos en los que no puedan aplicarse porque el tumor se halla en un estado avanzado, los expertos abogan por la reconstrucción de la mama en el momento de la intervención quirúrgica o poco tiempo después de la mastectomía para reducir así el impacto psicológico que la paciente sufre ante la pérdida de la mama.
Factores de riesgo
Aunque no se conocen exactamente las causas del cáncer de mama sí se sabe cuáles son algunas de las circunstancias asociadas a su aparición. Así –explicó el doctor Santamaría- tener dos familiares de primer grado como madre, hermana o tía que lo hayan padecido puede ser un riesgo. Y es que cerca del 8 por ciento de los casos son de carácter hereditario.
El elevado consumo de alcohol, la obesidad, el tabaco, el sedentarismo o una dieta en la que predominan las grasas también son factores de riesgo.